"Pasó la noche en un calabozo con delincuentes. Es increíble que por una cuestión administrativa haya tenido que pasar un día más preso", protestó ayer Cecilia Córdoba, prima de Facundo, el joven de 21 años que se encuentra detenido luego de que un ladrón murió mientras forcejaban, cuando quería robarle el teléfono celular.

Ayer a la mañana, la fiscala Teresita Marnero firmó la liberación del muchacho, aunque según precisó Córdoba, la resolución fue notificada tarde y les dijeron en Tribunales que la medida se cumplirá hoy a la mañana.

El intento de robo

Facundo había llegado el domingo a las 20 al templo que la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimas Días posee en General Paz primera cuadra, en barrio Sur. Allí tenía un ensayo de coro, que se había postergado una hora más. Por eso, tuvo que aguardar en la vereda que llegaran los otros feligreses.

Cerca de las 20.30, dos muchachos se le acercaron y le preguntaron la hora. Facundo sacó el teléfono de su bolsillo y les respondió. Luego, el menor de los muchachos le pidió dinero, y como el feligrés se negó, le pidió el teléfono.

David Miranda, conocido como "El Desvelao", intentó quitarle el aparato, y Facundo se resistió. Comenzaron a forcejar, y Miranda, de 17 años, sacó una navaja de entre sus ropas. La resistencia del feligrés hizo que cruzaran la calle, hasta que el ladrón cayó herido en el pavimento. Había recibido una herida mortal en el pecho, y falleció antes de llegar al Centro de Salud, adonde fue trasladado por el servicio de emergencias.

Esa noche, Facundo y "Nicucho", el joven de 20 años que acompañaba a "El Desvelao", durmieron en la sede de la seccional 2ª. El lunes a la tarde, ambos fueron trasladados a la sede penal de Tribunales, donde declararon ante Marnero.

De acuerdo a lo informado por fuentes judiciales, Facundo no pudo recordar con detalles cómo fue el forcejeo. El joven afirmó que de repente el adolescente cayó herido, y él tenía cortes en sus manos y brazos.

Tras la indagatoria, "Nicucho" volvió a la seccional 2ª, pero Facundo fue derivado a la alcaidía de la Dirección General de Investigaciones. Anoche continuó alojado allí, a pesar del pedido de los familiares para que sea derivado a otra dependencia, y no comparta el calabozo. Aún no se conoce si la fiscala le imputará el delito de homicidio, o si considerará que el caso se encuadra en la legítima defensa. Mientras tanto, un familiar de Facundo tuvo que presentarse como fiador real para que hoy pueda volver a su casa.